CIUDAD DE MÉXICO – En una nueva jornada de la IV Semana Iberoamericana de Comunicación, Estrategia y Marketing Político, organizada por CruVaz Comunicación y su plataforma Hagamos Comunicación, el consultor dominicano Pablo Vicente presentó la conferencia magistral “Claves para la planificación política”. Durante su ponencia, Vicente enfatizó que, en el contexto actual, la improvisación en política no solo es ineficiente, sino que representa un costo extremadamente alto para cualquier aspiración electoral.

La campaña como vehículo de un mensaje planificado

El especialista comenzó definiendo la campaña electoral no solo como una contienda por votos, sino como un vehículo estratégico para la transmisión de un mensaje. Sin embargo, advirtió que no basta con comunicar; lo fundamental es saber qué comunicar, en qué momento (timing) y a través de qué medios.

“Se pueden improvisar las palabras, pero jamás las ideas”, afirmó Vicente, subrayando que toda acción política debe estar respaldada por un equipo articulador que gestione la gerencia de campaña, la estrategia de comunicación y, de manera crucial, la movilización ciudadana.

Investigación: El fin de la intuición

Uno de los pilares de la conferencia fue el llamado a trabajar de forma científica y no intuitiva. Pablo Vicente destacó que la investigación (tanto cuantitativa como cualitativa) es la única herramienta que permite elaborar una estrategia real. Mediante encuestas y grupos focales (focus groups), los equipos de campaña pueden conocer no solo la percepción que la ciudadanía tiene del candidato, sino también la de sus opositores.

El consultor resaltó un dato clave para la planificación: en América Latina, aproximadamente el 25% de los electores definen su voto en la última semana antes de los comicios. Este fenómeno obliga a los estrategas a diseñar planes flexibles que puedan adaptarse a las coyunturas de último minuto, ya que “nadie gana la batalla antes de darla”.

Diferenciación del voto y segmentación

Vicente explicó que la planificación debe segmentar el esfuerzo según el tipo de voto:

  • Voto duro: Se debe motivar y movilizar.
  • Voto blando o persuadible: Requiere recuperar la confianza.
  • Voto indeciso o fluctuante: El objetivo es convencer con propuestas claras.
  • Voto imposible: No se deben destinar recursos ni esfuerzos a sectores donde no hay posibilidad de retorno.

Asimismo, insistió en que el mensaje político siempre debe estar focalizado. “En política no se le habla a todo el mundo de la misma manera”, señaló, instando a los candidatos a crear narrativas específicas para jóvenes, mujeres, estudiantes o adultos mayores.

Errores comunes y la “dictadura de la percepción”

Hacia el final de su intervención, el ponente enumeró errores frecuentes que condenan al fracaso a muchas candidaturas, entre ellos:

  1. Confundir el marketing político con el comercial: A diferencia de los productos, las personas tienen sentimientos y memoria.
  2. Apoyarse solo en la publicidad: Olvidar el contacto directo con la gente y el territorio.
  3. El “síndrome del candidato sabelotodo”: No dejarse asesorar y permitir que familiares o amigos sin experiencia dirijan la estrategia.
  4. Bailar al ritmo del adversario: Perder el enfoque propio por reaccionar constantemente a los ataques de la oposición.

Pablo Vicente concluyó recordando que la percepción en política es la realidad. Por ello, la planificación debe centrarse en gestionar cómo es percibido el candidato para alinear esa imagen con los objetivos electorales.

Tras la conferencia, José Luis Cruz, director de CruVaz Comunicación, hizo entrega de un reconocimiento virtual al maestro Vicente, destacando su valiosa aportación para profesionalizar la política en la región y rescatar la importancia de la estructura y la estrategia frente al ruido digital.

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