CIUDAD DE MÉXICO – En el cierre de la IV Semana Iberoamericana de Comunicación, Estrategia y Marketing Político, organizada por CruVaz Comunicación y la plataforma Hagamos Comunicación, el consultor político argentino Facundo Ramos presentó su metodología “B.A.R.R.I.O. 360: de la conversación al impacto territorial”. Durante su intervención, Ramos propuso un retorno a la política de cercanía, pero potenciada por un orden metodológico que transforma la escucha activa en resultados electorales concretos.

Adiós a las “métricas de vanidad”

Ramos inició cuestionando la dependencia actual de las campañas hacia las vanity metrics (likes, compartidos y reproducciones). Afirmó que, aunque la comunicación digital es vital, por sí sola no garantiza votos. “Las campañas a menudo se ahogan en datos, pero al llegar al territorio pierden la conexión”, señaló. La clave, según el consultor, no es irrumpir con propaganda fría, sino insertarse de manera humilde en las conversaciones que los ciudadanos ya mantienen en su vida cotidiana.

El método B.A.R.R.I.O.

La metodología presentada se basa en un acrónimo que ordena las acciones para generar una “arquitectura de confianza” en microzonas de entre 400 y 600 hogares:

  • B de Buscar: Identificar microzonas y nodos de confianza (el farmacéutico, la directora de escuela, el cura o el dueño del almacén).
  • A de Agrupar: Convertir a esos referentes aislados en emisores activos del proyecto político.
  • R de Rotar: Probar mensajes y ver cómo circulan en los círculos de confianza.
  • R de Registrar: Tomar nota de las palabras literales de la gente. “Si el vecino lo dice, es verdad; si lo dice el político, es propaganda”, enfatizó Ramos.
  • I de Integrar: Unificar los hallazgos territoriales con la estrategia digital.
  • O de Optimizar: Aplicar la regla 70/20/10, destinando el 70% de los recursos al mensaje ganador, el 20% a los temas secundarios y el 10% a ideas disruptivas.

Escuchar vs. “Bajar línea”

El consultor criticó la costumbre de muchos políticos de llegar a los barrios a imponer sus propuestas sin conocer las necesidades reales de los vecinos. El método propone que el político debe ser un “ingeniero del flujo de ideas”, donde su labor principal sea prestigiar la conversación ciudadana.

Ramos subrayó que nadie le abre la puerta de su casa a alguien en quien no confía. Por ello, el indicador de éxito más real de una campaña no es el número de seguidores en redes, sino cuántas familias permiten al candidato sentarse en su mesa a escuchar sus problemas.

Liderazgos locales y compromiso real

Basado en las teorías de Marshall Ganz y Alex Pentland, el ponente destacó que el rol del estratega es desarrollar las capacidades de liderazgo de los demás. Al potenciar a los líderes naturales de cada barrio, el proyecto político gana una credibilidad que no se puede comprar con publicidad.

La conferencia concluyó con la entrega de un reconocimiento virtual por parte de José Luis Cruz, director de CruVaz Comunicación, quien celebró que la metodología de Ramos logre articular la investigación, la comunicación digital y la operación política de forma coherente y orientada a resultados humanos.

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